¿Se puede vivir del K-Pop? Kito, BTS y cómo ser fan le abrió las puertas de un mundo apasionante
Desde el sofá de su casa y frente al televisor, Guillermo Kenyi Shashiki Yamakawa, mejor conocido como Kito, descubrió Corea en una época muy distinta: cuando el K-pop aún no era u...
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- Lima de noche: los nuevos bares y experiencias que están renovando la vida nocturna de la ciudad“Sabores Aranwa”, una nueva edición para demostrar que las segundas partes también pueden ser buenasPollizos, un año después: nueva carta y más espacio para recibir a sus comensalesDesde el sofá de su casa y frente al televisor, Guillermo Kenyi Shashiki Yamakawa, mejor conocido como Kito, descubrió Corea en una época muy distinta:.
- cuando el K-pop aún no era un furor en Perú, BTS no se había convertido en un fenómeno global y las redes sociales todavía no transformaban a los fans en creadores de contenido.
Lima de noche: los nuevos bares y experiencias que están renovando la vida nocturna de la ciudad“Sabores Aranwa”, una nueva edición para demostrar que las segundas partes también pueden ser buenasPollizos, un año después: nueva carta y más espacio para recibir a sus comensalesDesde el sofá de su casa y frente al televisor, Guillermo Kenyi Shashiki Yamakawa, mejor conocido como Kito, descubrió Corea en una época muy distinta:
cuando el K-pop aún no era un furor en Perú, BTS no se había convertido en un fenómeno global y las redes sociales todavía no transformaban a los fans en creadores de contenido. Tenía alrededor de 10 años cuando vio por primera vez un K-drama, a comienzos de los años 2000. Recuerda que lo que más le llamó la atención fue la forma de contar las historias. Las escenas románticas eran distintas a las que estaba acostumbrado a ver en otras producciones y, además, podía compartirlas con su padre.
Medidas adoptadas y próximos pasos
Medidas adoptadas y próximos pasos
No existían las plataformas ni la cantidad de contenido que hoy permiten conocer en tiempo real lo que ocurre en Corea del Sur. Había que buscar, descargar, compartir y encontrar a otros aficionados. El K-pop ya comenzaba a crecer, pero todavía era un universo pequeño. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por kito ♡☆⋆˚。⋆‧₊ (@hello_kito)
Antes de BTSKito fue testigo de ese crecimiento desde sus primeros años como fan. Recuerda las reuniones de seguidores y los primeros espacios que permitían a los aficionados reunirse para ver videoclips, presentaciones y conciertos grabados.La ola coreana comenzó a hacerse más visible también en la televisión abierta y, para él, hubo un momento particularmente simbólico: 2012 y la explosión mundial de “Gangnam Style”, de PSY. “Yo dije: ‘Estoy viendo K-pop en televisión nacional’”, recuerda.El fenómeno fue diferente a todo lo que había visto hasta entonces.
El baile del caballo apareció en programas de televisión, en concursos y en las calles. PSY llegó a escenarios estadounidenses y demostró que un artista coreano podía trascender las fronteras que hasta entonces parecían limitar la expansión del género.Para Kito, fue un antes y un después. Pero él ya había comenzado a experimentar con internet mucho antes. En 2009 empezó a producir contenido y a reaccionar a videos musicales. En aquellos años, explica, todavía había pocos referentes de contenido K-pop en español.
Durante un tiempo dejó esa actividad para concentrarse en sus estudios y posteriormente trabajar en el mundo corporativo.La pausa duró algunos años. En 2017, cuando prácticamente había dejado de revisar su antigua página de Facebook, recibió un mensaje inesperado: un programa de televisión quería contar con él para un segmento relacionado con la cultura coreana. Aceptó.Aquella oportunidad terminó convirtiéndose en una nueva etapa. Primero fueron apariciones puntuales; después, un programa de televisión dedicado al K-pop.
Para entonces, la industria comenzaba a demandar personas que conocieran un universo que todavía podía resultar completamente ajeno para buena parte de la audiencia. Kito encontró allí un lugar. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por kito ♡☆⋆˚。⋆‧₊ (@hello_kito)
La televisión terminó llevándolo nuevamente a las redes sociales. Después de esa experiencia, comenzó a producir contenido para TikTok y otras plataformas. Poco a poco, su audiencia creció. Pero detrás de esa expansión también hubo dudas.Cuando tenía alrededor de 25 años y estaba terminando su carrera en Comunicación, Kito comenzó a compararse con otras personas de su edad que ya trabajaban en grandes empresas o tenían posiciones corporativas. Pensó que quizá debía dejar los videos y concentrarse en una trayectoria profesional más convencional.
También fue en ese proceso cuando apareció el nombre con el que miles de seguidores lo conocen.Su apellido es Shashiki y durante mucho tiempo lo llamaron Shashikito, así surgió “Kito” y para recordarlo de una mejor manera, decidió decir siempre “como Hello Kitty, pero Kito”, así creó una identidad que pudiera permanecer en la memoria de quienes lo veían y funcionó.Una identidad entre Perú, Japón y CoreaSu vínculo con Asia también tiene una dimensión personal.
Kito es peruano y nació y creció en el país, pero tiene ascendencia japonesa por parte de su familia.En su casa se mantienen algunas tradiciones japonesas, como el butsudan, un altar familiar en el que se recuerda a los antepasados. Esa convivencia entre distintas referencias culturales también forma parte de su manera de acercarse a la cultura coreana.
Quizá por eso encuentra una conexión particular con el K-pop.“Me atrae mucho el K-pop porque, al ser asiático, en un país latino como este, también existe una identificación”, explica.Para él, esa relación se ha vuelto cada vez más visible en el Perú. Ya no se trata únicamente de música. El interés por Corea se encuentra también en la gastronomía, los dramas, el idioma y las costumbres.Kito observa ese cambio especialmente entre las nuevas generaciones.
Niños y adolescentes hablan con naturalidad de ramen, kimchi o buldak y consumen contenidos coreanos sin que necesariamente exista la misma distancia cultural que él percibía cuando comenzó. El K-pop, dice, dejó de ser exclusivamente generacional y comenzó a atravesar públicos distintos.De fan a entrevistadorUno de los momentos que más recuerda de su trayectoria ocurrió cuando pudo entrevistar a Lee Min-ho, actor al que había visto durante su adolescencia en el drama “Boys Over Flowers”. Para Kito, esto significó algo más que una entrevista:
estaba conversando con alguien que había seguido cuando todavía era un adolescente. También ha tenido la oportunidad de asistir a eventos y conciertos de artistas coreanos, pero visitar Corea del Sur tuvo un significado especial.Llegó al país después de participar en un concurso organizado por una embajada latinoamericana. El viaje le permitió conocer de cerca una industria musical que hasta entonces había seguido principalmente a través de una pantalla.
Para Kito, el desembarco del grupo representa un momento importante dentro de la historia del género en el país.“Yo personalmente creo que BTS es uno de los grupos más grandes actualmente y uno de los más legendarios”, sostiene. Más allá de su popularidad, destaca la capacidad del grupo para conectar con sus seguidores a través de canciones que abordan sentimientos y experiencias personales. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por BTS official (@bts.bighitofficial)
La llegada de BTS también pone bajo la lupa una característica particular del fandom K-pop: su capacidad de organización. Los seguidores coordinan proyectos para los conciertos, preparan actividades, realizan campañas, organizan dinámicas en redes y desarrollan iniciativas para acompañar determinadas canciones durante las presentaciones. Entre ellas están los proyectos de video que las fans preparan para proyectar durante los conciertos.Pero existe otra dimensión que Kito destaca: el respeto por la privacidad de los artistas.
En las semanas previas a la llegada de BTS, las conversaciones entre fans también han incluido llamados a no perseguir a los integrantes ni invadir sus espacios personales. Para Kito, esa conducta forma parte de una comunidad que puede ser muy apasionada, pero que también ha desarrollado códigos propios.“El fandom del K-pop es de los más organizados de toda la industria musical”, afirma.Una comunidad que creció con élKito no se considera representante del K-pop.
Incluso cuando se le pregunta cómo llegó a convertirse en una figura reconocida dentro de esta comunidad, responde que no sabe identificar un momento exacto, su crecimiento, explica, fue progresivo.Primero fueron los videos. Después, las redes sociales. Luego la televisión, las entrevistas, los eventos y el contacto directo con las fans. Una de las claves, considera, ha sido precisamente mantener ese vínculo con la comunidad.
No limitarse a publicar contenido, sino conversar con quienes están del otro lado de la pantalla y encontrarse con ellas en eventos.Esa relación explica, en parte, que hoy su nombre sea conocido dentro del fandom peruano. Pero él prefiere mantener cierta distancia de la etiqueta de “representante”. “No me siento así”, dice y ríe.Lo que viene despuésLa llegada de BTS coincide con un año que Kito considera particularmente importante para el K-pop en el Perú.
Han llegado numerosos artistas y grupos y, según cuenta, el número de eventos relacionados con esta industria ha crecido considerablemente.Él quiere continuar por ese camino: entrevistar artistas, conducir eventos y seguir creando contenido.Su sueño es poder entrevistar a más artistas coreanos y acompañar la expansión de esta industria por Latinoamérica. También imagina la posibilidad de viajar nuevamente a Corea para realizar entrevistas y cubrir eventos. Mientras tanto, para las fechas de BTS en Perú ya prepara algo especial:
un disfraz inspirado en Chimmy de BT21, un personaje asociado al universo del grupo.Y en tanto BTS llega a un Perú donde el K-pop ya no parece tan lejano, Kito continúa haciendo lo que comenzó hace años: contar, desde aquí, las historias de una cultura que un día descubrió por curiosidad y que terminó convirtiéndose en parte de su vida.
Este reporte fue elaborado por la redacción de PeruAlDia mediante curaduría y síntesis periodística asistida, con información reportada originalmente por El Comercio .


