El Niño ya golpea al norte
Urgen medidas concretas para los efectos del evento climático, en especial en las regiones donde más consecuencias tiene....
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- En los últimos días, las lluvias en Piura y Tumbes –dos de las regiones históricamente más afectadas por el fenómeno de El Niño– han establecido récords para setiembre.
- las lluvias aumentarán gradualmente en las próximas semanas, y desde noviembre se esperan precipitaciones de mucha mayor intensidad.
En los últimos días, las lluvias en Piura y Tumbes –dos de las regiones históricamente más afectadas por el fenómeno de El Niño– han establecido récords para setiembre. Además, el caudal del río Tumbes alcanzó los 147 metros cúbicos por segundo, tres veces su nivel habitual, y las temperaturas superaron los 36,6 °C. Los datos no sorprenden, pero deberían activar una respuesta efectiva del Estado. A ello se suma la advertencia que un especialista del Senamhi hizo a este Diario:
las lluvias aumentarán gradualmente en las próximas semanas, y desde noviembre se esperan precipitaciones de mucha mayor intensidad.La alarma no solo se circunscribe a esas consecuencias de El Niño extraordinario y a cómo afecta sectores cruciales de la economía norteña como la agricultura. Según estimaciones del Cenepred, más de ocho millones de personas están expuestas a un riesgo muy alto de inundaciones y otros peligros ligados al fenómeno.
Medidas adoptadas y próximos pasos
De ese número, casi la mitad vive en el norte.Lo que empieza a observarse en Piura y Tumbes anticipa la vulnerabilidad de regiones vecinas como Lambayeque y La Libertad, donde los drenajes también son precarios, las quebradas permanecen expuestas, numerosas viviendas se levantan en zonas de alto riesgo y los servicios básicos son demasiado frágiles. Cada lluvia intensa puede dañar puentes, carreteras e infraestructura básica, así como interrumpir el abastecimiento de agua.
Esto sin contar con lo que pueda ocurrir en otras partes del país.A eso hay que añadir la ola de calor asociada al evento climático, que también constituye una amenaza, particularmente en la población más vulnerable. Un estudio del Climate Impact Lab de la Universidad de Chicago proyecta que el actual fenómeno podría estar asociado con 451.000 muertes adicionales en el mundo hasta febrero.
Declaraciones y posturas de los involucrados
Para el Perú, la estimación alcanza las 1.500 personas.Desde estas páginas se ha advertido sobre la falta de prevención y la desidia que, durante años, ha caracterizado a las autoridades de los distintos niveles de gobierno. Sin embargo, a estas alturas, insistir solo en lo que no se hizo es insuficiente.
Ahora corresponde hacer todo lo posible para evitar los daños materiales y la pérdida de vidas humanas.Esta semana, el ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Marco Vinelli, señaló en un foro organizado por El Comercio y América Multimedia que, por El Niño, desde el Ejecutivo se está trabajando en medidas a muy corto y largo plazo, y que las prioridades son proteger la vida y la salud de las personas, resguardar las viviendas y la infraestructura pública y privada.Para ello es fundamental la constante coordinación entre el Ejecutivo y los gobiernos subnacionales, el sector privado, las organizaciones civiles y la misma ciudadanía, pero de manera efectiva.
De más sabemos que El Niño es un fenómeno natural inevitable, pero sus consecuencias no pueden tomarnos descoordinados otra vez. Las próximas semanas serán claves para saber si estamos en la dirección correcta para reducir sus efectos, particularmente en el norte.
Este reporte fue elaborado por la redacción de PeruAlDia mediante curaduría y síntesis periodística asistida, con información reportada originalmente por El Comercio .


