La voz del pueblo
Cualquiera que escuche con atención las declaraciones de los representantes de Juntos por el Perú (JP) en la Cámara de Diputados o en el Senado pensaría que –dada su proclividad a...
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- Cualquiera que escuche con atención las declaraciones de los representantes de Juntos por el Perú (JP) en la Cámara de Diputados o en el Senado pensaría que –dada su proclividad a hablar en nombre de las “grandes mayorías” o “el pueblo unido”– se trata de un partido de fuerte raigambre popular, con penetración profunda a lo largo y ancho del territorio nacional.
- Fuera de la ciudad capital, JP pasó de cosechar una gran parte del apoyo para las elecciones presidenciales en la segunda vuelta de junio pasado a lograr apenas un puñado de municipalidades distritales en los comicios de octubre.
Cualquiera que escuche con atención las declaraciones de los representantes de Juntos por el Perú (JP) en la Cámara de Diputados o en el Senado pensaría que –dada su proclividad a hablar en nombre de las “grandes mayorías” o “el pueblo unido”– se trata de un partido de fuerte raigambre popular, con penetración profunda a lo largo y ancho del territorio nacional.El resultado de las últimas elecciones subnacionales, sin embargo, sugiere todo lo contrario, como evidencia un informe de El Comercio publicado ayer.
Fuera de la ciudad capital, JP pasó de cosechar una gran parte del apoyo para las elecciones presidenciales en la segunda vuelta de junio pasado a lograr apenas un puñado de municipalidades distritales en los comicios de octubre. De acuerdo con las estimaciones a la fecha, la agrupación política que aún dirige Roberto Sánchez no conseguiría ningún triunfo electoral a nivel provincial ni regional. El único espacio regional en el que podría ganar representatividad es Puno; ahí JP participó junto con Acción Social por la Integración.
Medidas adoptadas y próximos pasos
Medidas adoptadas y próximos pasos
Su resultado final posiblemente sea definido en segunda vuelta.Para un partido político que aspiraba a representar a las grandes mayorías, el resultado electoral subnacional es lamentable. Con esta votación, queda claro que una proporción no menor de su votación en junio pasado se debió –en buena parte– al rechazo a la opción que representaba Keiko Fujimori, de Fuerza Popular. Eso no necesariamente invalida la opción política e ideológica que representaba JP, pero sí debería agregar una dosis de humildad a quienes hoy encabezan la representación nacional en el Legislativo.
Dicho de otro modo, no era tanto sus personalidades, ideología ni posiciones políticas recalcitrantes, sino apenas a quiénes enfrentaban.En términos agregados, JP, como la mayor parte de partidos y agrupaciones políticas, representa a una minoría de los ciudadanos. Al margen de las causas de su poca representatividad en regiones, provincias y distritos, la realidad es que –a la luz de sus resultados subnacionales– sus diputados y senadores deberían guardar cautela cuando pretenden personificar las voces de las grandes mayorías.
Su espacio político en el Congreso lo ganaron legítimamente, con Sánchez como punta de lanza en un contexto particular. Su intento por hablar a nombre de las grandes mayorías del país merece mayor pausa, humildad y reflexión. Ningún partido político puede, a estas alturas, irrogarse la voz del pueblo. Y esa es una pastilla especialmente complicada de tragar para quienes hicieron de esa su principal bandera cuando perdieron.
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Este reporte fue elaborado por la redacción de PeruAlDia mediante curaduría y síntesis periodística asistida, con información reportada originalmente por El Comercio .


