Artistas amazónicos presentan sus obras en la Cumbre Perú Sostenible
La exposición “Los universos artísticos de la Amazonía peruana” reúne en Lima a creadores de distintas generaciones y pone en diálogo arte, memoria, identidad y territorio....
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- El misterio terminó: investigación confirma que la pintura hallada en Lima es de El GrecoDos años después, un Nobel de Literatura vuelve al Perú: el Hay Festival Arequipa 2026 y sus invitados de talla mundialHay una manera conocida de entrar a la Amazonía: pensar en un río, después en los árboles, los animales, la humedad, las comunidades.
- Un territorio que se observa desde arriba y que, de tanto ser descrito como inmenso, corre el riesgo de convertirse en una abstracción.
El misterio terminó: investigación confirma que la pintura hallada en Lima es de El GrecoDos años después, un Nobel de Literatura vuelve al Perú: el Hay Festival Arequipa 2026 y sus invitados de talla mundialHay una manera conocida de entrar a la Amazonía: pensar en un río, después en los árboles, los animales, la humedad, las comunidades. En las fotografías con las que solemos imaginarla, aparece como una enorme extensión verde que comienza en algún lugar después de los Andes.
Un territorio que se observa desde arriba y que, de tanto ser descrito como inmenso, corre el riesgo de convertirse en una abstracción. Pero hay otra manera de entrar: a través de la pintura. De una imagen que obliga a preguntarse quién mira a quién:
si nosotros estamos observando la Amazonía o si, después de unos minutos frente a una obra, es la Amazonía la que ha empezado a observarnos.Esa es la puerta de entrada de “Los universos artísticos de la Amazonía peruana”, exposición que se inaugura este jueves 24 de septiembre, en el marco de la Cumbre Perú Sostenible 2026, y que permanecerá abierta hasta el sábado 26 en el Parque de Exposiciones de Magdalena. Organizada por Micelio y Bufeo:
Medidas adoptadas y próximos pasos
Medidas adoptadas y próximos pasos
Amazonía + Arte, junto con UNESCO y con el apoyo de PetroTal y Perú Sostenible, la muestra reúne distintas generaciones de artistas de las cuencas del Amazonas y del Ucayali.La exposición propone mirar la Amazonía desde otro lugar y no solamente como bosque, río o reserva de biodiversidad, sino como un territorio habitado por personas que conservan conocimientos, construyen memoria y producen imágenes para contar quiénes son. El recorrido atraviesa distintos momentos de esa historia:
las representaciones surgidas de las expediciones científicas de los siglos XVIII y XIX, el impacto del caucho, la aparición de una pintura amazónica moderna, la circulación internacional del arte visionario y, hacia finales del siglo XX y comienzos del XXI, el crecimiento de las autorías indígenas y su llegada a museos, bienales y colecciones internacionales.Allí aparecen César Calvo de Araújo, Christian Bendayán, Víctor Churay, Santiago Yahuarcani, Olinda Silvano, Chonon Bensho, Lastenia Canayo, Sara Flores, Neyra Pérez y Graciela Arias, entre otros.
Investigaciones en curso y medidas legales
Las obras no cuentan una historia lineal de la Amazonía. Más bien muestran que existen muchas formas de habitarla y representarla.Christian Bendayán lleva años investigando precisamente esa historia. En 2013, junto con Alfredo Villar, publicó “El milagro verde”, un trabajo que reconstruye la historia de la pintura amazónica peruana a partir de fuentes documentales y, sobre todo, testimonios orales. El problema, contaba entonces Bendayán, era precisamente la falta de información disponible:
Investigaciones en curso y medidas legales
antes de su investigación apenas existían algunos catálogos y referencias dispersas.Se entiende mejor entonces por qué la presencia de estos artistas en espacios internacionales no es solamente una cuestión de visibilidad. En 2019, Bendayán representó al Perú en la 58va. Bienal de Venecia. Pero el reconocimiento también trae una pregunta incómoda: qué ocurre cuando el mercado descubre aquello que durante mucho tiempo permaneció fuera de él.El propio artista lo resumió en una entrevista: “El arte amazónico no será un producto más de extracción”. Su advertencia apuntaba a una paradoja histórica:
la Amazonía ya ha sido explotada por sus recursos; ahora existe el riesgo de que sus imágenes, símbolos y conocimientos sean extraídos sin reconocer a quienes los producen.Para Olinda Silvano, artista shipibo-konibo y una de las creadoras presentes en la muestra, el kené no es simplemente un diseño. “Es mi identidad”, ha dicho. Lo aprendió de sus abuelas y lo entiende como una forma de memoria ancestral.
En otra entrevista, explicó que al migrar a la ciudad las comunidades no abandonaron su identidad, sino que encontraron nuevas maneras de hacerla visible.La frase adquiere otra dimensión cuando se sabe que el kené fue reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación en 2008 y que hoy circula en murales, textiles, pinturas, galerías y espacios internacionales. Silvano ha llevado ese lenguaje fuera del territorio amazónico y recientemente ha trabajado incluso en grandes intervenciones murales. Pero su preocupación sigue siendo concreta:
Declaraciones y posturas de los involucrados
que quienes utilizan esos diseños reconozcan su procedencia y el trabajo de las comunidades. “Nosotros vivimos de eso. Si no nos pagan, ¿de qué vamos a vivir?”, declaró recientemente.Ahí aparece una de las preguntas más interesantes de la exposición: ¿qué significa que una cultura sea reconocida si quienes la mantienen viva no tienen las mismas oportunidades para desarrollarse?La respuesta que propone Micelio pasa por entender la cultura no como un complemento decorativo de la sostenibilidad, sino como parte de ella.
La asociación, fundada por Gabriela Vásquez Madueño y Carlos García Montero, busca conectar comunidades, empresas e instituciones para desarrollar iniciativas que partan de las capacidades y necesidades de cada territorio. Su propuesta consiste en construir proyectos junto con sus protagonistas, en lugar de llegar con soluciones previamente diseñadas.En ese sentido, la exposición funciona también como una declaración de principios. En plena cumbre dedicada al desarrollo sostenible, las obras recuerdan que un territorio no está compuesto únicamente por recursos naturales.
También está hecho de conocimientos, lenguas, símbolos, relatos y formas de imaginar el futuro.La presencia de Fredy Tuanama refuerza esa idea. El artista amazónico fue seleccionado este año entre los finalistas del XXIX Concurso Nacional de Artes Visuales Pasaporte para un Artista, dedicado a Las estrellas como territorio. Su trabajo forma parte de una generación que ya no aparece únicamente como representante de una tradición, sino como parte activa del arte contemporáneo.Este es, quizá, el cambio más importante que puede encontrarse en estas obras.
Durante mucho tiempo la Amazonía fue un lugar que otros representaban. Científicos, viajeros, pintores, fotógrafos y escritores construyeron imágenes sobre ella. Hoy, cada vez más, son sus propios artistas quienes deciden qué contar, qué conservar, qué transformar y qué llevar al mundo. Por eso la exposición puede leerse también como una discusión sobre el futuro. No solamente sobre cómo conservar la Amazonía, sino sobre quiénes podrán imaginarla y desde dónde.Y quizá ahí esté la verdadera apuesta de “Los universos artísticos de la Amazonía peruana”:
recordarnos que la sostenibilidad no consiste únicamente en preservar lo que un territorio tiene, sino también en reconocer lo que sus habitantes saben, crean y pueden llegar a imaginar. Porque una selva también puede ser una memoria y, una pintura, a veces, puede ser una forma de territorio.
Este reporte fue elaborado por la redacción de PeruAlDia mediante curaduría y síntesis periodística asistida, con información reportada originalmente por El Comercio .

