Un nuevo rumbo celeste
**Roberto Mosquera** llegó a **Sporting Cristal** en junio con una misión que decía mucho del momento que atravesaba el equipo: estabilizarlo y alejarlo del descenso. En su present...
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- Roberto Mosquera llegó a Sporting Cristal en junio con una misión que decía mucho del momento que atravesaba el equipo: estabilizarlo y alejarlo del descenso.
- El cambio no fue inmediato ni lineal.
Roberto Mosquera llegó a Sporting Cristal en junio con una misión que decía mucho del momento que atravesaba el equipo: estabilizarlo y alejarlo del descenso. En su presentación fue claro: no llegaba a prometer un campeonato inmediato, sino a trabajar, con madurez y desde el día a día, para sacar al club de una situación incómoda. Cuatro meses después, la realidad es otra. Cristal pelea el Clausura, está a un paso de una final y, sobre todo, volvió a mirar hacia arriba.
El cambio no fue inmediato ni lineal. Cristal también sufrió golpes durante este proceso, entre ellos dos derrotas consecutivas en la Liga 1 que volvieron a poner en discusión el trabajo de Mosquera. Pero después de esos tropiezos apareció un equipo diferente. El entrenador encontró un esquema que le permitió darle mayor equilibrio al conjunto y, con más alternativas en el plantel, administrar mejor los partidos. El resultado está a la vista: cuatro victorias consecutivas y la posibilidad de buscar una quinta este jueves en el Alberto Gallardo.
Antecedentes y situación actual del caso
La Copa de la Liga ofrece, además, una oportunidad concreta. Cristal ya hizo lo más difícil en la ida: ganó 1-0 a ADT en Tarma y ahora definirá la serie en casa. Es probable que Mosquera vuelva a combinar titulares y recambios, porque el calendario exige administrar esfuerzos. Y no es un detalle menor: en la penúltima fecha de la Liga 1 tendrá que regresar precisamente a Tarma, en un momento en el que espera seguir con opciones de ganar el Clausura. Haber salido airoso de ese escenario ya es una experiencia que puede pesar cuando llegue nuevamente ese partido.
Todavía existe, sin embargo, una tarea pendiente. Cristal ocupa actualmente el noveno lugar del acumulado, con 38 puntos, fuera de los puestos de clasificación internacional. Pero las distancias son cortas: está a dos unidades de Alianza Atlético, a tres de Cienciano y a cuatro de Los Chankas, con siete partidos por jugar y 21 puntos en disputa. Es decir, el equipo que hace algunos meses necesitaba preocuparse por la parte baja hoy tiene margen para disputar posiciones que pueden devolverlo a una competencia internacional. No está hecho, pero la posibilidad existe.
Desarrollo de las acciones y balance del encuentro
Y quizá ese sea el principal mérito de Mosquera hasta ahora: cambió la conversación. Recibió a un equipo que miraba con preocupación el descenso y consiguió convertirlo en uno que vuelve a discutir títulos. No significa que el trabajo esté terminado ni que el Cristal de hoy tenga garantizado algún objetivo. Significa algo más concreto: después de cuatro triunfos consecutivos, una semifinal con ventaja y siete fechas todavía por delante, los celestes volvieron a tener razones para mirar hacia adelante. Mosquera llegó para apagar el incendio.
Ahora le toca demostrar hasta dónde puede llevar a este equipo. Nos vemos el otro miércoles, celestes. ¡Fuerza, Cristal!
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Este reporte fue elaborado por la redacción de PeruAlDia mediante curaduría y síntesis periodística asistida, con información reportada originalmente por El Comercio .


