San Francisco de Asís y El Greco en Lima
Muchas obras de arte llegaban al país sin que se conocieran sus autores; además, se tienen indicios de piezas sin registros de autoría. Gran parte de estas obras se encuentra en co...
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- ## Muchas obras de arte llegaban al país sin que se conocieran sus autores; además, se tienen indicios de piezas sin registros de autoría.
- El pasado jueves 24 de septiembre, se llevó a cabo en el Museo Convento San Francisco de Lima un evento muy especial: era la conferencia de prensa, convocada por la entidad eclesiástica y la ONG Wanna Film, en la que se mostraron los avances de la investigación que determinaría que el lienzo “Meditación y estigmatización de San Francisco de Asís” le pertenece a Doménikos Theotokópoulos, es decir, El Greco.
Muchas obras de arte llegaban al país sin que se conocieran sus autores; además, se tienen indicios de piezas sin registros de autoría. Gran parte de estas obras se encuentra en conventos y monasterios del país. Bajo este escenario, no sería nada extraño pensar que una obra del Greco haya llegado al Perú.
El pasado jueves 24 de septiembre, se llevó a cabo en el Museo Convento San Francisco de Lima un evento muy especial: era la conferencia de prensa, convocada por la entidad eclesiástica y la ONG Wanna Film, en la que se mostraron los avances de la investigación que determinaría que el lienzo “Meditación y estigmatización de San Francisco de Asís” le pertenece a Doménikos Theotokópoulos, es decir, El Greco.
Pero vayamos un poco más atrás. En el mes de septiembre del año 2024, hubo también una conferencia en el convento San Francisco, en la que se presentó una hipótesis: el lienzo “Meditación y estigmatización de San Francisco de Asís”, que era de propiedad privada, muy probablemente tendría como autoría a El Greco. En aquella ocasión, se precisó que la Biblia que aparecía en la obra tenía la firma del célebre artista del Renacimiento tardío.
Medidas adoptadas y próximos pasos
Medidas adoptadas y próximos pasos
Del mismo modo, se dio cuenta del RIR sin dibujo preparatorio (no se encontró ningún boceto debajo de las capas de pintura tras un análisis con reflectografía infrarroja).
La noticia, como se supone, llamó la atención. Un Greco en Lima. Motivo más que suficiente para no perder de vista lo que se había anunciado como una gran hipótesis. Hasta este punto del relato, el lector, seguramente, se estará haciendo una pregunta válida: ¿cómo así llegó esta obra a Lima? Pues bien: este lienzo fue hallado en 2024, pero su procedencia data de mediados del siglo XX, cuando fue comprado en una casa de antigüedades de Miraflores. Durante décadas, la obra estuvo en el poder de una familia, de la cual no se han dado señas, y no hay razón para ofrecerlas, por cierto.
La conferencia fue larga. No es una queja. Los especialistas se tomaron el tiempo debido para explicar los avances de sus investigaciones. El lienzo en cuestión fue sometido a pruebas tecnológicas; se exploró asimismo el poder simbólico de las palabras, como azANqeis, “la cual propone una interpretación vinculada con al-adhān, la llamada islámica a la oración, y Qais”. Pero, en especial, se hizo énfasis en la admiración que El Greco sentía por San Francisco de Asís. A medida que iba avanzando la exposición de los expertos, una sensación, parecida al frío sólido, se hizo sentir en el espacio.
¿Estamos ante la confirmación de una obra de El Greco en Lima? De ser así, bajo todo sentido, es un acontecimiento mundial que va más allá del impacto cultural. Sin exagerar. El Greco es una de las figuras de la historia del arte de las que se sabe sin necesidad de conocer la integridad de su obra.
Terminada la conferencia, hubo una rueda de preguntas. El público que asistió era conocedor. Los que formularon sus inquietudes felicitaron a los especialistas por el trabajo realizado. No hay que pensarlo mucho. Están casi seguros de que la obra le pertenece a El Greco. La obra en mención, enfaticemos, estaba también en la conferencia. Se ve en ella a San Francisco de Asís contemplando un cráneo, y en un extremo del fondo, se encuentra el mismo santo recibiendo el milagro de la estigmatización.
Alcances de la norma y disposiciones oficiales
Alcances de la norma y disposiciones oficiales
El Greco hizo alrededor de 100 obras inspiradas en San Francisco de Asís. Pero solo 25 de ellas son autógrafas, o sea, pintadas por el puño y letra del artista. La obra en cuestión no solo tiene las señas de El Greco, sino que, del mismo modo, el sello de la aduana de Ruan (Francia) en el reverso. Este sello es clave, porque determina la ruta comercial que siguió la obra desde Europa al Virreinato del Perú. ¿Estamos ante la obra 26 del Greco sobre San Francisco de Asís?
Entre otros aspectos a consignar, se señaló la razón que lleva a muchas iglesias, conventos y monasterios a tener obras de arte. No solo se adquirían por estética, como bien podría suponerse. Se adquirían para poder rezar mejor, en una suerte de apuesta por la conexión espiritual.
Los especialistas de la ONG Wanna Film anunciaron que sus estudios van a estar pronto a disposición del público interesado; sin embargo, lo que principalmente buscan es que este hallazgo sea discutido desde la academia peruana y extranjera. A ello sumemos que se donó al Museo San Francisco una réplica maestra de la obra. Esta reproducción exacta permitirá que el público siga acercándose y conociendo la pieza. La obra original quedará resguardada bajo bóveda.
Y no dejaron de consignar que es muy probable que las obras de otros maestros se encuentren en el país, una posibilidad que resulta totalmente verosímil.
No olvidemos que, durante casi tres siglos, el Perú fue el centro del virreinato español y Lima, una ciudad muy importante. Si tuviéramos que hacer un parangón con los tiempos actuales, sería una ciudad tipo Nueva York o Berlín. Bajo este marco, no sería descabellado decir que lo último en manifestaciones artísticas y culturales pasaba primero por Lima. Muchas obras de arte llegaban al país sin que se conocieran sus autores; además, se tienen indicios de piezas sin registros de autoría. Gran parte de estas obras se encuentra en conventos y monasterios del país.
Bajo este escenario, no sería nada extraño pensar que una obra del Greco haya llegado al Perú. Esta historia aún no ha terminado de escribirse. Es, en esencia, apasionante.
Este reporte fue elaborado por la redacción de PeruAlDia mediante curaduría y síntesis periodística asistida, con información reportada originalmente por La República .

