El Perú ante la geopolítica de los minerales críticos
Durante buena parte del siglo pasado, el cobre, el litio o las tierras raras se compraban y vendían como cualquier otra materia prima: el mercado fijaba su precio y el mejor postor...
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- Durante buena parte del siglo pasado, el cobre, el litio o las tierras raras se compraban y vendían como cualquier otra materia prima: el mercado fijaba su precio y el mejor postor decidía su destino.
- La lógica del libre comercio ha sido desplazada por la de seguridad nacional.
Durante buena parte del siglo pasado, el cobre, el litio o las tierras raras se compraban y vendían como cualquier otra materia prima: el mercado fijaba su precio y el mejor postor decidía su destino. Esa época terminó. Hoy los minerales críticos son activos estratégicos, piezas centrales en la competencia entre potencias por el control de la transición energética, la industria de defensa y las tecnologías del futuro. A los gobiernos, no solo les inquieta el costo de los minerales, sino quién los extrae, quién los refina y, sobre todo, quién podría cortar su suministro.
La lógica del libre comercio ha sido desplazada por la de seguridad nacional.La expresión más visible de esta politización son las restricciones comerciales. Desde el 2023, China ha adoptado distintos controles a la exportación de minerales críticos. La República Democrática del Congo impuso cuotas a sus exportaciones de cobalto, Zimbabue prohibió las de litio sin procesar, e Indonesia y Malasia vetaron la salida de minerales en bruto para forzar su transformación local.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo estima que cerca de 100 medidas restrictivas fueron adoptadas en el último lustro. El problema de fondo es que, si bien la extracción está relativamente diversificada, no ocurre lo mismo con el procesamiento. China concentra 90% de la refinación de tierras raras, más de dos tercios de la de litio y cobalto, y casi la mitad de la de cobre.
Asignación presupuestal y recursos autorizados
Asignación presupuestal y recursos autorizados
Esa dependencia ha llevado a Estados Unidos, la Unión Europea y Japón a impulsar la diversificación mediante reservas estratégicas, financiamiento blando, precios mínimos, alianzas con países productores e incluso participaciones accionarias en empresas del sector. A la geopolítica, se suma la urgencia de la escasez. Según la Agencia Internacional de Energía, hacia 2040 la demanda de litio se triplicará, mientras que la de tierras raras y el cobre crecerá 50% y 25%, respectivamente.
Atender esos requerimientos y cerrar las brechas proyectadas exigirá más de US$750.000 millones de inversión en extracción y refinación. Si hacemos las cosas bien, el Perú podría atraer parte de esos flujos. Para nuestro país, este nuevo escenario internacional redefine qué significa tener recursos y qué exige aprovecharlos. Somos el tercer productor mundial de cobre, el segundo de plata y zinc, y uno de los principales productores de plomo y estaño, todos minerales críticos.
Y si se confirman los recursos del proyecto Falchani, en Puno, podríamos sumarnos al club sudamericano del litio, con yacimientos de uranio en la misma zona. Además, los esfuerzos de diversificación abren una ventana adicional: escalar en la cadena de valor, algo que hasta ahora nos ha resultado esquivo.Pero sería un error confundir dotación geológica con ventaja estratégica. Los inversionistas no solo preguntan por el potencial de nuestros yacimientos, sino por las condiciones y el marco normativo para desarrollarlos. Y la respuesta peruana es incómoda:
permisos que tardan años, conflictividad social persistente, inseguridad jurídica, un Congreso que pretende modificar el régimen de concesiones mientras prorroga una y otra vez el Reinfo, y una minería ilegal que expande su control sobre el territorio.Nuestra cartera de proyectos mineros suma US$64.000 millones, pero 70% no tiene fecha de inicio. Aunque repunta, la inversión sigue por debajo de los niveles alcanzados durante el último ciclo de precios altos. De los siete proyectos actualmente en ejecución, cinco son reposiciones de operaciones existentes y solo dos son minas nuevas.
Además, la exploración, que alimenta el futuro de la industria, apenas crece. En la geopolítica de los minerales, la confiabilidad vale tanto como las reservas. De poco servirá nuestra riqueza geológica si seguimos trabando las inversiones con trámites redundantes y exigencias que, lejos de agregar valor, lo restan. Si no construimos un entorno institucional predecible y estable, que genere seguridad y confianza, otros ocuparán el lugar que la geología nos reservó.*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones.
Medidas adoptadas y próximos pasos
En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.
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Este reporte fue elaborado por la redacción de PeruAlDia mediante curaduría y síntesis periodística asistida, con información reportada originalmente por El Comercio .


