Alok por primera vez en Lima: la noche en que la élite electrónica mundial volvió a estrechar lazos con el Perú
El DJ brasileño Alok llegó por primera vez a Lima para una noche de electrónica, luces y emociones. Ni un inesperado apagón logró detener una presentación que puso a prueba la cone...
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- ## El DJ brasileño Alok llegó por primera vez a Lima para una noche de electrónica, luces y emociones.
- El Perú nunca se queda atrás cuando se habla de música, y mucho menos si se trata de electrónica.
El DJ brasileño Alok llegó por primera vez a Lima para una noche de electrónica, luces y emociones. Ni un inesperado apagón logró detener una presentación que puso a prueba la conexión con sus fans.
El Perú nunca se queda atrás cuando se habla de música, y mucho menos si se trata de electrónica. Este 7 de octubre, los ojos y oídos de los verdaderos fanáticos y conocedores de este género en todo el mundo estuvieron puestos en nuestro país con la llegada, por primera vez a Lima, de Alok, el DJ brasileño que ocupa el cuarto puesto entre los cinco más importantes del mundo, según la actual lista Top 100 DJs de DJ Mag, uno de los rankings más prestigiosos de la escena electrónica.
Minutos previos a la tan ansiada presentación del flamante brasileño, los asistentes presenciamos una considerable subida y bajada de emociones, marcadas por las ondas vibrantes del EDM, que estimulaban nuestra inquietud por presenciar una suerte de efecto espejo: conocerlo y que él también nos conociera por primera vez.
Medidas adoptadas y próximos pasos
Medidas adoptadas y próximos pasos
Un apagón total de luces en el recinto y un silencio absoluto, aunque muy predecible, es lo que sucede a las 2:00 de la madrugada durante veinte segundos. Los sonidos retumbantes regresan progresivamente y es ahí cuando, de manera imponente, pero a la vez amigable, hace su ingreso Alok, con los brazos extendidos de polo a polo y sus representativos lentes en forma de llamaradas.
Es cuando comienza a girar las perillas de la consola con total destreza y tino que se puede notar cómo las luces, el humo y hasta el mismo fuego se abrazan para conectar con las mismas vibras del esperado DJ. Por otro lado, las melodías más icónicas y representativas de la década de 2010 se acoplaron al evento para mantener vivo el recuerdo de cuando este género alcanzó su pico más alto.
No obstante, hay un detalle muy particular durante las presentaciones de Alok en los escenarios que siempre resulta muy llamativo: aquellos lentes con efecto prisma. Estos no son simplemente un accesorio; en realidad, forman parte de su estilo musical, con efectos altamente futuristas que hacen que los asistentes también podamos viajar por cada dimensión del espacio y el tiempo, tal como se vivió durante toda esa noche.
La primera vez en la que también lo vimos vulnerable
Ya a la mitad de la presentación, después de haber reído y gritado al ritmo del Brazilian bass, sucedió lo que nadie imaginó: un inesperado cortocircuito general que oscureció el escenario, pero no las ganas de seguir queriendo más música.
Fueron aproximadamente diez minutos de total incertidumbre, tanto para los fanáticos como para el mismo artista, ya que pudimos verlo confundido y consternado por lo ocurrido. El público en general no quería dejarlo ir y comenzó a lanzarle mensajes de apoyo para que continuara con la cita que se tenía programada, pero nadie sabía qué se decidiría al final.
Se le oye a Alok decir en medio del inconveniente:
Alcances de la norma y disposiciones oficiales
«Me van a disculpar, no sé qué ha pasado».
Alcances de la norma y disposiciones oficiales
«Vamos a intentar otra vez, ¿les parece?».
A la cuenta de tres, dos, uno… se reanudó el show con «Don't Stop», en referencia a que debíamos olvidar el mal rato. Todo volvió a la normalidad, incluidos los abrazos y los gestos de aprecio hacia los asistentes.
El reloj ya marcaba la hora de decirnos un hasta luego, y cada uno de nosotros también lo sentía, pero esto no podía acabar sin entonar el himno de la libertad y la sensación de una vida despreocupada. Se oye elevarse con entusiasmo «Hear Me Now».
Levantamos nuestros brazos, alzamos nuestras cabezas, algunos cerramos los ojos y comenzamos a entonar la letra, derrochando nostalgia y satisfacción. Fueron los últimos minutos mejor aprovechados de toda la noche para quienes estábamos presentes, ya que el ambiente se tornó muy oscuro. Sin embargo, no hacía falta más luz, porque dentro del público vivían colores enteros y luces resplandecientes que también quedarán grabados en la experiencia imborrable de Alok, así como en la nuestra.
Todo terminó con un «Muchas gracias, Lima», con total sinceridad y aprecio, en donde nos dimos cuenta que aquella despedida fue con la intención de volvernos a encontrar algún día.
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Este reporte fue elaborado por la redacción de PeruAlDia mediante curaduría y síntesis periodística asistida, con información reportada originalmente por RPP Noticias .


