Jaime Bayly: “Los políticos peruanos, sean de izquierda o de derecha, siempre encuentran la manera de decepcionarte”
En esta entrevista exclusiva, Jaime Bayly reflexiona sobre su trayectoria literaria, su relación con Vargas Llosa y la situación política en Perú, al tiempo que destaca el poder co...
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La nueva novela de Jaime Bayly, Los golpistas (Galaxia Gutenberg / Revuelta), tiene todos los elementos de la marca de su narrativa: crítica, humor e ironía. Bayly narra lo que pasó con el presidente venezolano Hugo Chávez del 11 al 13 de abril de 2002, cuando fue detenido, mediante golpe militar, a razón de sus actitudes dictatoriales. En ese escenario, la figura del cubano Fidel Castro resultó clave. Pero también el reconocido autor peruano relata el proceso vital y político que recorrió Chávez para llegar a la presidencia de Venezuela.
Bayly hace fácil lo que parece difícil de contar y esta novela demuestra, una vez más, que es uno de los mayores escritores hispanoamericanos en actividad, y lo hace como siempre, sin aburrir al lector. En esta entrevista exclusiva con La República, Bayly habla de Los golpistas, pero igualmente de Vargas Llosa, de la situación política peruana y del periodismo.
-El inmediato antecedente de Los golpistas fue tu novela Los genios. Mario Vargas Llosa no está con nosotros y sabemos que fue clave para tu trayectoria con No se lo digas a nadie, tu primera novela. ¿Cuál es el recuerdo más entrañable que guardas de él?
-Guardo recuerdos entrañables. En 1993, yo vivía en Georgetown, Washington DC, y escribía como un demente No se lo digas a nadie. Mario y Patricia también vivían en Georgetown porque él estaba dando clases en la universidad. Salíamos a cenar y luego al cine. Nos veíamos los fines de semana, siempre por la noche, después de escribir. Yo me había casado y mi esposa Sandra estaba embarazada.
A Mario y Patricia les encantaba cenar en un restaurante francés, Au Pied de Cochon, y luego íbamos a los cines de la avenida Wisconsin en un Mercedes negro que me prestaba mi cuñada Liza, que también vivía en el barrio. Ciertas tardes, cuando estaba escribiendo en mi mesa de trabajo con vistas a la calle 35, Mario y Patricia pasaban caminando en ropa deportiva. Vargas Llosa andaba con paso resuelto, como si fuera a la guerra, o como si viniera de ella. Cuando por fin terminé la novela, que era un mamotreto, se dio el trabajo de leerla.
Luego nos encontramos en el hotel Palace de Madrid, donde le gustaba alojarse antes de comprar su piso en la calle Flora, y se tomó el tiempo de hacerme observaciones y sugerencias que, por supuesto, enriquecieron la novela. Fue inmensamente generoso conmigo. Poco después de que naciera nuestra hija Camila en el hospital de la universidad de Georgetown, Sandra y yo se la presentamos a Mario y Patricia y nos hicimos fotos, Vargas Llosa cargando a Camila. Esas fotos son ahora un tesoro.
-¿Qué novela de Mario Vargas Llosa fue la que te marcó?
-Conversación en la Catedral. Por la mala relación entre Santiago Zavala y su padre Fermín, y por la homosexualidad clandestina de don Fermín, enamorado de su chofer.
Este reporte fue elaborado por la redacción de PeruAlDia mediante curaduría y síntesis periodística asistida, con información reportada originalmente por La República .


