“El desgaste político interno de Trump es lo único que cambia el panorama de las negociaciones con China”
Los líderes de China y EE. UU. mantienen una reunión bilateral en Washington de cara a posibles acuerdos en temas espinosos como Taiwán, el manejo de la IA y la guerra arancelaria....
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Qué gana EE.UU. con el acuerdo sobre Groenlandia: las claves del pacto que amplía su poder en el ÁrticoTrump y Xi Jinping: ¿Por qué el presidente de EE.UU. necesita ahora mantener una buena relación con China?El presidente chino, Xi Jinping, se encuentra en Washington D. C.
desde el miércoles 23 de setiembre como parte de una visita de Estado de tres días en la que fue recibido con gran pompa por Donald Trump, su par estadounidense, para discutir algunos de los principales focos de preocupación comunes en medio de una tregua en la guerra arancelaria que por ahora da signos de mantenerse.El futuro de Taiwán ha sido un tópico ineludible en las conversaciones, tal como ya sucedió en la primera reunión bilateral que sostuvieron ambos líderes en Beijing en mayo pasado.
Xi ha vuelto a definir como prioritaria la cuestión de la isla, afirmando directamente que se trataba del “asunto más importante” para el devenir de las relaciones entre China y Estados Unidos.La gestión de la inteligencia artificial (IA) ha sido otro de los puntos importantes de discusión en lo que va del encuentro, con Trump afirmando haber logrado cierto nivel de consenso con su homólogo chino en la materia, a pesar de que este último haya abogado por un mayor “control humano” de esta tecnología.
Esto marca distancia con los dichos previos del mandatario norteamericano, quien ha reconocido de forma clara que busca que el negocio de la IA “se mantenga exactamente como se encuentra”.Leolino Dourado, doctor en política internacional y profesor de Negocios Internacionales en la Universidad del Pacífico, indica en diálogo con El Comercio que la reunión bilateral se mantiene en términos similares a los que hubo en el precedente inmediato, que tuvo lugar en Beijing en mayo de este año y en el que Trump viajó hasta la capital china.Pese a lo anterior, el especialista en estudios de Asia y el Pacífico comenta que la presión interna que enfrenta Trump puede suponer una ligera variación en la balanza negociadora de la que Xi podría obtener algunos beneficios.—Xi ha calificado la cuestión taiwanesa como prioridad absoluta mientras que Trump ha sido más ambiguo con respecto a la isla.
¿China puede obtener más beneficios de esa postura o más allá de esa indeterminación todavía se trata de un tema sin brechas dentro de la agenda estadounidense?Lo primero que yo resaltaría es el hecho de que la posición de China con respecto a Taiwán es realmente muy sólida desde que llegó al poder del Partido Comunista.
No es un secreto para nadie y tienen documentos oficiales donde dejan claras sus posiciones, destacando el hecho de que es completamente inaceptable para Beijing que la isla se independice.También hay que recordar que por el lado de Taiwán tampoco es que necesariamente están buscando la independencia, sino que está presente la consideración histórica de que el gobierno de China continental y el de la isla se sienten —cada uno por su parte— como los verdaderos representantes de toda China y no de la isla en particular.Con respecto a Trump, desde que dijo que podría usar como una ficha de negociación los 14.000 millones de dólares en armas que su país vendería a Taiwán, ha mostrado que bajo su mandato Estados Unidos podría cambiar un poco su posición respecto a la isla.
Por supuesto sabemos que la posición de Washington es algo que viene de larga data y Trump podría enfrentar presiones internas para no ceder y que su país mantenga cierto apoyo al Taiwán.Sí es una señal lo que ha sucedido a lo largo de los últimos meses con Trump alrededor de su posición alrededor de Taiwán, sí fortalece un poco la posibilidad de que Beijing consiga alguna concesión, pero al mismo tiempo no sabemos qué sucederá porque podría ser que finalmente Trump no tenga la capacidad de hacer esas concesiones.—¿Cuánto acercamiento real puede haber alrededor de la gestión de la inteligencia artificial con Xi abogando por un “control humano” de esta tecnología y Trump afirmando mantener el esquema tal y como está?Lo único que es realmente podemos sacar de ahí es que existe el interés de mantener un diálogo sobre el asunto y aunque eso ya es algo, veo bastante difícil que se llegue a algún tipo de acuerdo más concreto sobre regulación y cómo realmente controlar el desarrollo de la IA, por lo menos con Trump en el gobierno.En el ámbito del Consejo de Seguridad de la ONU también se escuchó a los representantes Estados Unidos ir en contra de lo que decían todos, incluso de lo que decían los gerentes de Anthropic y OpenAI, empresas líderes del tema de inteligencia artificial.
Esto ayuda a ilustrar que Washington no quiere realmente que haya un control de todo lo que se refiere al desarrollo de IA.Por el lado de Beijing, diría que sí hay más apertura a una mayor regulación, porque de hecho el propio país tiene un mayor control en absolutamente todo, por lo que no sería algo ajeno a la realidad china el tener control sobre el desarrollo de actividades económicas en su país.
De ahí a concertar reglas con otro país como Estados Unidos, dependería mucho de aquello que se llegue a acordar.Tiempo atrás durante el APEC del 2024, en el que Joe Biden y Xi Jinping estuvieron en Lima, tuve la oportunidad la oportunidad de conversar junto a colegas con Nicholas Burns, por entonces embajador de EE. UU. en China, quien comentó que uno de los temas que discutieron (con los chinos) fue el uso de IA para controlar armas nucleares.
Ahora que Biden no está en el poder no sabemos si esos acuerdos sirvieron de algo, pero por lo menos rescato que China tiene esa apertura para compromisos y no emplear esta tecnología en armamento.Vemos esa apertura de China para controlar e imponer ciertos límites a la IA, pero por el lado de Estados Unidos hay una mayor resistencia a imponer cualquier tipo de freno o regulación. Incluso hay que recordar que el mismo Trump, cuando criticó a los directores de las empresas punteras del rubro en su país, dijo que si limitaban el desarrollo de la IA, China los iba a superar.
Entonces ahí también hay un poco esta lógica de competencia que dificulta un compromiso muy concreto entre estas dos partes y se va a limitar a temas más generales como no usarla en armas nucleares.—¿Dentro de esa búsqueda de mantener el contexto, Trump es consciente de la importancia que tiene Taiwán para el desarrollo de la IA o se ha convencido de poder suplir el suministro de chips complejos en el mediano plazo?Creo que Trump sí tiene acceso a este tipo de información y si se olvida seguramente que sus asesores le recordarán la importancia estratégica de Taiwán para el acceso a la tecnología.Si bien no reviste la misma importancia que Venezuela o Cuba en función de su cercanía, por supuesto que a Washington le interesa que Beijing no tenga acceso irrestricto a la tecnología de semiconductores taiwanesa.
Trump a veces dice cosas como que podría entrar a la mesa de negociación el tema de brindar o no armas a Taiwán, pero decir que puede abrir la mano completamente y dejar que Beijing haga lo que quiera con la isla ya sería algo de otro nivel.Estamos hablando de algo un poco más fuera de las posibilidades y que Estados Unidos trataría de evitar. ¿De qué manera?
Bueno, eso ya sería especular mucho y depende de cómo se desarrolle la situación , pero Washington tiene muy presente que no le convendría que China continental tenga acceso a la tecnología de los semiconductores que maneja Taiwán.—En el contexto de un frente internacional irresoluto en Medio Oriente y con unas elecciones de medio término que lucen adversas para el Partido Republicano, ¿es posible que la reunión con Xi Jinping concluya con una moderación de la política exterior de Trump para mitigar daños a nivel interno?Con Trump es un poco complicado hacer predicciones, él es muy errático y desde su primer gobierno viene siendo así.
Me inclinaría a ver esta visita en el contexto de una política externa un poco problemática para Trump, sobre todo pensando en Irán y cómo eso viene causando daño político al Partido Republicano y a la base política del presidente de EE.
UU.De hecho, creo que ser anfitrión de la visita y el tono de Trump hacia China, destacando la amistad mutua y otras cosas más, es una señal de que no quiere abrir otro frente y busca mantener un tono más diplomático con Beijing con miras también a que de repente pueda conseguir algún acuerdo más claro, porque sabemos que de esta visita no va a salir nada concreto por el lado comercial.No obstante, sí sabemos que se mantienen las negociaciones y por lo menos sí se sabe que la tregua alrededor de los aranceles y otras barreras comerciales se ha ampliado.
Quizás Trump esté pensando en alcanzar algún acuerdo en el mediano plazo con China que pueda explotar electoralmente, pero solo habría un acuerdo de este tipo si logra presentarlo a los estadounidenses como una victoria suya.Dicho eso, no me sorprendía tampoco si el día de mañana se le ocurre empezar a criticar a China como parte de una cortina de humo o por otras razones.—¿China tiene más herramientas que en la reunión de mayo para consolidar su posición en estos temas o se encuentra en el mismo punto?No sé si está exactamente en la misma posición, pero tampoco diría que hay un cambio muy sustancial, porque el principal cambio de contexto que veo es la situación de Irán.
Dado el daño reputacional y político que el Partido Republicano y Donald Trump en particular enfrentan por la situación del alza de los precios de combustibles y una nueva guerra que no termina nunca, a China se le presenta una situación en la que es improbable que Trump quiera abrir otro frente, algo que sin duda es parte del cálculo político que hay en Beijing.Yo creo que eso es lo único que cambia de manera más sustancial el panorama, pero el hecho de que Estados Unidos no quiera escalar la situación con China tampoco quiere decir que va a ceder ante sus demandas, aunque a mediano plazo puede aumentar el interés de Estados Unidos de eventualmente llegar a compromisos.
Son algunas calibraciones en las ecuaciones de política internacional que han ido cambiando desde mayo hasta el presente.Sin embargo, hay que recordar que es muy probable que Xi y Trump se vean nuevamente dentro de poco en la cumbre del G20 y el APEC, por lo que puede ser que veamos más desarrollos en esa relación.VIDEO RECOMENDADO
Este reporte fue elaborado por la redacción de PeruAlDia mediante curaduría y síntesis periodística asistida, con información reportada originalmente por El Comercio .


